No todas las baterías de litio son iguales. Bajo el nombre genérico "litio" conviven varias químicas distintas, cada una con un equilibrio diferente entre energía, seguridad, costo y vida útil. Elegir la correcta es la primera decisión al diseñar un pack.
Las químicas más comunes
NMC (Litio-Níquel-Manganeso-Cobalto)
Es la química más usada en e-bikes, scooters y herramientas. Ofrece una alta densidad de energía (mucha capacidad en poco peso) y buena capacidad de descarga. Es la base de la mayoría de las celdas 18650 y 21700 de marcas como Samsung, LG y Sony. Su contracara: requiere un BMS bien dimensionado porque es sensible a la sobrecarga.
LFP (Litio-Ferro-Fosfato)
La más segura y duradera. Soporta miles de ciclos de carga (hasta 3.000–5.000) y es muy estable térmicamente: difícilmente entra en fuga térmica. A cambio, tiene menor densidad de energía, por lo que un pack LFP es más pesado y voluminoso para la misma capacidad. Ideal para almacenamiento estacionario y aplicaciones donde la vida útil importa más que el peso.
LCO (Litio-Cobalto)
Alta densidad de energía, históricamente usada en electrónica de consumo (notebooks, celulares). Es menos tolerante a corrientes altas y más costosa por el cobalto, por lo que se usa poco en packs de potencia.
NCA y LMO
NCA (Níquel-Cobalto-Aluminio) ofrece muy alta energía y se usa en vehículos eléctricos de alta gama. LMO (Litio-Manganeso) tolera bien las corrientes altas y suele combinarse con NMC para mejorar la seguridad.
¿Cuál elegir?
- Máxima autonomía y poco peso → NMC o NCA.
- Máxima vida útil y seguridad → LFP.
- Almacenamiento solar / estacionario → LFP.
- Movilidad eléctrica (e-bike, scooter) → NMC es el estándar.
En nuestro laboratorio testeamos y clasificamos celdas de las distintas químicas para que cada proyecto use la celda adecuada. Si tenés dudas sobre cuál conviene para tu pack, escribinos y te asesoramos.